jueves, 16 de noviembre de 2017

LAS PERSONAS CON VIH,MUESTRAN MAYOR ADHERENCIA AL TRATAMIENTO QUE A OTRAS MEDICACIONES CRONICAS

Las personas con el VIH muestran mayor adherencia al tratamiento antirretroviral que a otras medicaciones crónicas

Las personas con un mayor nivel de estudios darían menos importancia a la adherencia a los tratamientos de las comorbilidades
Marta Villar - 16/11/2017

Las personas que se hacen mayores con el VIH presentan niveles de adherencia significativamente más elevados a la terapia antirretroviral que a las medicaciones que toman para sus comorbilidades. Estas personas refieren que tomar el tratamiento antirretroviral es más necesario que las medicaciones para otros tipos de enfermedades, así como también presentan menores niveles de preocupación sobre la terapia antirretroviral en comparación con los tratamientos para otras patologías. Estos fueron los resultados de un estudio suizo publicados en la revista HIV Medicine.
Desde la llegada de la terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA) la esperanza de vida entre las personas con el VIH ha aumentado de manera espectacular, siendo cada vez más parecida a la de las personas sin el virus (véase La Noticia del Día 24/02/2016 ). El hecho de que haya aumentado la esperanza de vida comporta que en estas personas comience a observarse la aparición de dolencias y enfermedades asociadas al envejecimiento y que, por lo tanto, necesiten tratamiento para problemas crónicos de salud tales como enfermedades cardiovasculares, osteoporosis y depresión. Por otro lado, diferentes estudios han revelado que las personas con el VIH padecen un envejecimiento acelerado (véase La Noticia del Día 22-07-2016 ), lo cual aumentaría aún más la probabilidad de dichas comorbilidades.
Con el fin de examinar las creencias sobre los diferentes medicamentos que las personas con el VIH y comorbilidades toman y la influencia de éstas en sus estrategias de administración de medicamentos y la adherencia a los regímenes prescritos, los investigadores del Estudio de la Cohorte Suiza del VIH llevaron a cabo un análisis observacional prospectivo de corte transversal.
En el estudio participaron 105 personas que se encontraban recibiendo tratamiento antirretroviral y, al menos, un medicamento para otro problema crónico de salud. Del total, tres cuartas partes era hombres y la mediana de la edad era de 56 años. La mitad de los participantes estaban trabajando y el 26% tenía estudios superiores. Casi la totalidad (97%) tenía carga viral indetectable y la mediana del recuento de CD4 era de 707 células/mm3. Las principales comorbilidades por las que los participantes recibían tratamiento eran enfermedades cardiovasculares (79%) y depresión (44%).
Después de una visita clínica de seguimiento, se pidió a los participantes que rellenaran dos cuestionarios estandarizados que evaluaban sus creencias sobre la necesidad de los tratamientos que tomaban y las preocupaciones que dichas terapias les generaban, que se puntuaron en una escala del 1(baja preocupación) al 5 (alta preocupación).
El primer cuestionario exploraba las creencias sobre el tratamiento antirretroviral y el segundo trataba sobre las creencias con relación al tratamiento recibido para otros problemas crónicos de salud. Ambos cuestionarios se respondieron entre los años 2015 y 2016.
Los investigadores también midieron la adherencia tanto al tratamiento antirretroviral como al resto de medicaciones crónicas que la persona recibía. En el estudio, tener buena adherencia se definió como la toma de todas las dosis durante las 4 semanas previas a la participación en el estudio.
Tras el análisis de datos, un porcentaje significativamente más elevado de participantes manifestó tener buena adherencia a la terapia antirretroviral que el que afirmó tenerla a los tratamientos para otras patologías (87% frente a 75%; respectivamente; p=0,0001).
En los resultados también se observó que las personas puntuaron de forma más alta la necesidad de seguir la terapia antirretroviral que la de seguir el tratamiento para otros problemas crónicos de salud (puntuaciones medias 4,46 frente 2,86; p <0 strong="">Los participantes sin estudios superiores calificaron con puntuaciones más altas la necesidad de seguir el tratamiento de comorbilidades que aquellas que sí tenían estudios superiores
. Una de las posibles explicaciones, según los investigadores, podría ser que los pacientes con estudios superiores posiblemente cuestionen más las decisiones de sus médicos respecto a las opciones de tratamiento de las comorbilidades, sintiéndose capaces de tomar decisiones informadas sobre su terapia. En general, los participantes refirieron estar más preocupados por otras medicaciones crónicas que por el tratamiento antirretroviral (puntuaciones medias 4,09 frente 2,9; p < 0,001). Las personas que tomaban dos o más tratamientos para otras patologías crónicas calificaron con puntuaciones más elevadas la necesidad del tratamiento (p= 0,041) además de manifestar mayores preocupaciones al respecto (p=0,036).
Asimismo, tener un mayor recuento de células CD4 se asoció a una mayor valoración de la necesidad de tratamiento (p=0,016).
Los resultados del presente estudio ponen de manifiesto la importancia de explorar las creencias de los pacientes para mejorar la adherencia a los tratamientos de las comorbilidades en personas con el VIH. Los investigadores sugieren que, dado que se trata del primer estudio que explora este campo, es necesario seguir explorando la asociación entre adherencia y las percepciones de los pacientes en este contexto.

Fuente: Aidsmap/ Elaboración propia ( gTt-VIH )

Referencia: Kamal S et al. HIV-infected patients' beliefs about their chronic co-treatments in comparison with their combined antiretroviral therapy . HIV Med, online edition. DOI: 10.1111/hiv.12542 (2017).

miércoles, 15 de noviembre de 2017

SE RECOMIENDA LA VACUNACION DEL VPH.ES DECIR VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO EN HOMBRES HASTA 24 AÑOS Y ACONSEJABLE HASTA LOS 40 ( IMPORTANTE LEER CON ATENCIÓN POR FAVOR )

EACS 2017: Se presentan las nuevas directrices de vacunación frente al VPH de personas con el VIH

Se recomienda que las personas infectadas por el VIH se vacunen frente al VPH incluso después del inicio de la vida sexual y que se utilice de forma preferente la vacuna nonavalente
Marta Villar - 14/11/2017

La Sociedad Clínica Europea del Sida (EACS, en sus siglas en inglés) ha recomendado que todas las personas con el VIH de menos de 26 años se vacunen frente al virus del papiloma humano (VPH). En el caso de los hombres gais, bisexuales y otros hombres que practican sexo con hombres (HSH) con el VIH, esta recomendación se hace extensible hasta los 40 años. Estas directrices fueron presentadas durante la XVI Conferencia Europea del Sida (EACS 2017), celebrada a finales de octubre en la ciudad de Milán (Italia).
El VPH es un virus de transmisión sexual responsable, por ejemplo, de la aparición de verrugas genitales. Determinadas cepas de este virus están implicadas en la aparición de cáncer cervical (referido a la cérvix o cuello del útero), de ano u orofaríngeo. El cáncer anal, cuya frecuencia es baja entre la población general, está volviéndose más frecuente entre las personas con el VIH (sobre todo entre los HSH con el VIH).
Un estudio austriaco de cohorte del VIH, presentado en la misma conferencia, reveló que en el año 2015 el 0,8% de los HSH menores de 50 años habían sido diagnosticados de cáncer anal, porcentaje que ascendió al 2,6% en el caso de HSH mayores de 50 años.
En la redacción de las directrices sobre vacunación frente al VPH, la EACS tuvo en cuenta diversas cuestiones que afectan de forma específica a las personas con el VIH, como por ejemplo si la vacunación brindaba protección a personas mayores infectadas por el virus de la inmunodeficiencia humana (que tienen muchas posibilidades de haberse expuesto ya al VPH), si la vacunación proporcionaba protección a las personas ya expuestas al VPH o qué programa de vacunaciones debería seguirse y qué vacuna era preferible.
La vacunación frente al VPH antes de iniciarse en el sexo constituye una estrategia efectiva para prevenir el cáncer anal y cervical. Sin embargo, se considera que la efectividad preventiva decae con rapidez una vez ya se ha empezado la vida sexual. No obstante, algunos estudios han sugerido que la vacunación de los HSH frente al VPH podría ofrecer cierto papel preventivo. La vacuna nonavalente frente al VPH (activa frente a 9 cepas de este virus especialmente implicadas en el desarrollo de cáncer) podría llegar a proteger a tres cuartas partes de los hombres con el VIH e infección anal por el VPH. Este efecto protector también se podría producir en alrededor de un tercio de los hombres con infección por el papilomavirus en la cavidad oral (véase La Noticia del Día 03-11-2017).
Un equipo de investigadores belga presentó en la conferencia una revisión de los datos que respaldarían la estrategia de vacunación frente al VPH de las personas que viven con el VIH.
El cribado de los cánceres relacionados con el VPH no se realiza de forma exhaustiva y, en el caso del cáncer anal, la opción de la técnica de cribado sigue siendo materia de debate. En el caso de los cánceres orofaríngeos provocados por el VPH, todavía no están claras las directrices sobre dicho cribado.
El estudio ACTG 5298 ha examinado el efecto protector de la vacunación frente al VPH en adultos con el VIH. Este estudio concluyó que, en una población predominantemente masculina con una mediana de 47 años de edad, la vacunación no redujo la infección persistente por el papilomavirus.
Este hallazgo llevó a la EACS a recomendar que se ofrezca la vacunación a personas con el VIH que tuvieran 26 años de edad o menos. La Sociedad Clínica Europea del Sida, asimismo, ha seguido a la Asociación Británica del VIH en la recomendación de que todos los HSH con el VIH hasta los 40 años deberían vacunarse frente al virus del papiloma humano. Las directrices previas -de 2015- recomendaban que los médicos se ajustasen a las directrices nacionales respecto a la vacunación frente al VPH.
Aunque la EACS afirma que la eficacia de la vacuna es cuestionable en el caso de personas que ya se han visto expuestas al VPH, en la conferencia también se indicó que seguía siendo plausible que la vacunación pudiera mejorar la protección frente a la enfermedad asociada al VPH.
El estudio ACTG A5240 evidenció que, en el caso de las mujeres que ya se habían expuesto a algunos de los subtipos del papilomavirus incluidos en la vacuna cuatrivalente, la vacunación trajo consigo un aumento sustancial de los niveles de anticuerpos frente al VPH.
Por otra parte, existen pruebas de otros estudios con personas sin el VIH (mujeres y HSH) en que la vacunación tras el tratamiento de lesiones cervicales o anales asociadas al VPH se relacionó con reducciones en la tasa de recurrencia de las lesiones. Es posible que dos estudios que ya están en marcha ofrezcan más información relativa al papel de la vacunación de personas con el VIH en la prevención de la recurrencia de las lesiones relacionadas con el VPH.
La vacunación genera unas respuestas de anticuerpos más potentes en mujeres que viven con el VIH y que ya tenían una carga viral indetectable de este virus en el momento de la primera vacunación, probablemente debido a que el control de la viremia permite que se produzca una restauración inmunitaria.
La EACS recomienda el uso de la vacuna nonavalente frente al VPH, en caso de que esté disponible. Respecto al número de inoculaciones necesario, se indicó que, aunque no existen pruebas que avalen ningún régimen que emplee menos de tres dosis en personas con el VIH, es cierto que varios estudios con mujeres jóvenes han revelado que una única inoculación resulta igual de inmunogénica que una tanda de varias.
Fuente: Aidsmap/ Elaboración propia (gTt-VIH).
Referencia: Konopnicki D, et al. HPV vaccination: who to vaccinate, which vaccine to use, how to evaluate the success of vaccination. 16th European AIDS Conference, 25-27 October, Milan, mini-lecture 3, 2017.

Zangerle R, et al. The incidence rate of anal cancer in the Austrian HIV Cohort Study. 16th European AIDS Conference, 25-27 October, Milan, abstract PS7/2, 2017.

viernes, 10 de noviembre de 2017

CONFERENCIA EACS--TERCER BOLETÍN ESPECIAL

XVI Conferencia de la EACS.- Tercer boletin especial

NAM/Aidsmap - 10/11/2017
Boletín realizado por NAM/Aidsmap.com desde la XVI Conferencia Europea del Sida (EACS 2017)
Temas del miércoles, 8 de noviembre de 2017:


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CONCLUYO LA CONFERENCIA EACS 2017 EN MILAN...UNA DE LAS IMPORTANTES NOTICIAS: UN NUEVO MEDICAMENTO ANTIRRETROVIRAL " FOSTEMSAVIR" VA A PERMITIR EL CONTROL DEL VIH MULTIRRESISTENTE EN ALGO MAS DE LA MITAD DE LAS PERSONAS INFECTADAS....

EACS 2017: Fostemsavir permitiría el control del VIH multirresistente en la mitad de las personas infectadas

Su aprobación supondría la llegada de una nueva familia de fármacos, aunque no se prevé hasta 2019 o 2020
Francesc Martínez - 10/11/2017

Un estudio presentado en la 16 Conferencia Europea sobre el Sida de la Sociedad Clínica Europea del Sida (EACS 2017), celebrada recientemente en Milán (Italia), ha mostrado que el antirretroviral en investigación fostemsavir permitiría alcanzar carga viral indetectable a la mitad de las personas con el VIH multirresistente. El fármaco pertenece a una nueva familia: los inhibidores del acoplamiento.
Fostemsavir actúa uniéndose a la proteína gp120 e inhibe su actividad normal (producir el acoplamiento entre el VIH y la membrana celular de la célula a infectar). Aunque formalmente pertenecería, por esta razón, a la familia de los inhibidores de la entrada, el mecanismo de inhibición de la entrada es completamente diferente al de los otros dos fármacos de dicha familia comercializados actualmente: maraviroc (Celsentri®) y enfuvirtida (Fuzeon®).
Los ensayos clínicos llevados a cabo hasta la fecha con fostemsavir se han centrado en personas con el VIH multirresistente solo sensible a, como máximo, dos familias de antirretrovirales.
En la misma línea, el presente ensayo clínico de fase III, conocido bajo el nombre de BRIGHTE, fue realizado en EE UU, Francia y Brasil y contó con la participación de 371 personas a quienes no era posible –por las resistencias acumuladas por el VIH- prescribir un tratamiento antirretroviral que permitiera la supresión virológica y con solo sensibilidad a una o dos familias de fármacos.
Un total de 272 personas –siguiendo un diseño de ensayo a doble ciego– fueron distribuidas en proporción 3:1 a recibir, junto a una terapia antirretroviral de base optimizada (la mejor combinación de las disponibles para tratar su infección por el VIH, elegida tras realizar pruebas de resistencias), fostemsavir (600mg dos veces al día) o placebo durante siete días. Tras dicho período todos estos participantes (incluidos los del grupo con placebo) pasaron a tomar la terapia de base optimizada junto a fostemsavir durante 24 semanas.
Además de estas 272 personas, también fueron incluidas en el estudio 99 participantes con características similares que recibieron fostemsavir y terapia de base optimizada (en este caso con un diseño abierto en el que los 99 recibieron el fármaco a evaluar).
Los participantes se encontraban en alto riesgo de progresión de la infección, con una elevada necesidad de un medicamento de una nueva familia. La mediana del recuento de CD4 era de 100 células/mm3 entre las 272 personas que participaron en el estudio a doble ciego y de 41 células/mm3 entre quienes participaron en el grupo con diseño abierto. El 72% del total de participantes tenía un recuento de CD4 inferior a 200 células/mm3 y el 41% lo tenía por debajo de 50 células/mm3.
El 80% de los participantes tenía experiencia previa en inhibidores de la integrasa y más del 90% había recibido inhibidores de la proteasa (IP). Menos de la mitad de los participantes del grupo con distribución aleatoria contaba con más de un fármaco totalmente activo contra el VIH en su terapia de base optimizada (el 42%).
De los 272 participantes del grupo con distribución aleatoria, un total de 45 (el 17%) habían abandonado el estudio antes de la semana 24. En el grupo de diseño abierto veintiséis participantes (el 26%) abandonaron el estudio antes de dicha semana.
El objetivo principal del estudio fue medir el cambio promedio de la carga viral entre los días 1 y 8 en el grupo con distribución aleatoria. Dicho cambio fue una disminución promedio de 0,79 log copias/ml en el grupo con fostemsavir y de 0,17 log copias/mL en el grupo con placebo. Ello supuso una diferencia significativa entre grupos de 0,625 log copias/mL (p <0 strong="">El 46% de los participantes con fostemsavir obtuvieron una reducción superior a 1log copias/mL y el 65% la experimentaron superior a 0,5log copias/mL
.Entre quienes tenían una carga viral inferior a 1.000 copias/mL (el 90% de todos los participantes) la mediana de la reducción de la carga viral fue de 1log copias/mL.
A la semana 24, el 54% de las personas del grupo de distribución aleatoria tenían una carga viral inferior a 40 copias/mL; el 32% la tenían superior a 40 copias/mL y seguían tomando el tratamiento; el 6% habían tenido que cambiar su terapia de base optimizada (y fueron considerados casos de fracaso virológico) y el resto habían interrumpido el tratamiento por falta de eficacia, efectos adversos o habían fallecido.
El 30% del total de participantes experimentaron efectos adversos, que llevaron a la interrupción de fostemsavir en el 6% del total de participantes. Entre ellos se dieron enfermedades definitorias de sida y otros eventos asociados al estadio de inmunosupresión. Los efectos secundarios de grados entre 2 y 4 más frecuentes fueron náuseas, diarrea, dolor de cabeza, vómitos, fatiga y debilidad.
El fármaco ha sido considerado por la Agencia de la Alimentación y el Medicamento de EE UU (FDA, en sus siglas en inglés) como terapia novedosa por responder a una necesidad no cubierta, aunque no se prevé su aprobación hasta el año 2019 o el 2020.

Fuente: Aidsmap / Elaboración propia (gTt).
Referencia: Kozal M (Lataillade presenting). Phase 3 study of fostemsavir in heavily treatment-experienced HIV-1 infected participants: day 8 and week 24 primary efficacy and safety results (BRIGHTE study, formerly 205888/AI438-047). 16th European AIDS Conference, 25-27 October, Milan, abstract PS8/5, 2017.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

SIGUE LA CONFERENCIA EACS 2017( DIAGNOSTICAR Y TRATAR EL VIRUS DE LA HEPATITIS C EN HOMBRES GAY REDUCE LA PREVALENCIA DE LA HEPATITIS C EN DOS TERCERAS PARTES....

EACS 2017: Diagnosticar y tratar el VHC en hombres gais reduce la prevalencia de la hepatitis C en dos terceras partes

Añadir una intervención conductual en cuatro sesiones basada en el counselling para evitar el potencial riesgo de reinfección por el VHC se muestra aceptable entre hombres gais y otros HSH con el VIH
Juanse Hernández - 08/11/2017

Un programa basado en el enfoque ‘diagnosticar y tratar’ ha permitido curar el 99% de los hombres gais, bisexuales y otros hombres que practican sexo con otros hombres (HSH) con el VIH de la Cohorte Suiza del VIH y esta curación ha logrado disminuir la prevalencia de la hepatitis C en casi dos terceras partes. Estas son las principales conclusiones de un estudio cuyos resultados fueron presentados recientemente en Milán (Italia) en el transcurso de la 16 Conferencia Europea sobre el Sida de la Sociedad Clínica Europea del Sida (EACS 2017).

Desde inicios de 2000, se han comunicado en algunas ciudades del Reino Unido, Europa (España incluida), Australia y EE UU brotes de infección aguda por el VHC en grupos de hombres gais, bisexuales y otros HSH con el VIH. En la Cohorte Suiza del VIH, por ejemplo, se ha registrado, desde 2010, un aumento de 20 veces en la incidencia del VHC observándose las tasas más elevadas a partir de 2008 de forma similar a lo que sucede en otros países de Europa occidental.

Cada vez son mayores los indicios de que la transmisión del VHC en este colectivo es relativamente frecuente a través de prácticas sexuales de alto riesgo (tales como el sexo anal traumático o fisting –introducción total o parcial de la mano en el ano de la pareja–), sexo en grupo sin preservativo o empleo de drogas (inyectables y/o inhaladas) durante sesiones de sexo prolongadas (ChemSex), y por la presencia concomitante de infecciones de transmisión sexual (ITS) ulcerativas, entre otros factores. Además, dadas las elevadas tasas de reinfección por el VHC que se registran en estos pacientes tras una curación por tratamiento o por aclaramiento espontáneo (véase La Noticia del Día 03/10/16), resulta crucial implementar intervenciones específicas para intentar cortar el ciclo de infección-curación-reinfección por el VHC.

Durante la edición de 2017 de la conferencia de la EACS, se presentaron los resultados de Swiss HCVree Trial, un estudio abierto basado en el enfoque ‘diagnosticar y tratar’: cribado del VHC, tratamiento e intervenciones conductuales basadas en el counselling con el objetivo de eliminar la infección por el VHC –y el riesgo de reinfección– en los hombres gais, bisexuales y otros HSH de la Cohorte Suiza del VIH.

El ensayo se desarrolló en tres fases. En la primera, de ocho meses de duración (del 1 de octubre de 2015 al 31 de mayo de 2016), se realizó la detección de ARN del VHC en todos los hombres gais, bisexuales y otros HSH (n=3.722) de la cohorte para evaluar la prevalencia de hepatitis C virémica. El cribado identificó a 177 hombres con infección crónica por el VHC (4,8%) de los cuales un total de 147 conocía previamente su diagnóstico (83,1%). Por lo tanto, se diagnosticaron 30 (17%) nuevas infecciones por el VHC a través del cribado activo de pacientes.

En la segunda fase, que duró nueve meses (del 1 de junio de 2016 al 28 de febrero de 2017), a todos los pacientes con infección por el VHC de genotipo 1 o 4 se les ofreció iniciar de forma inmediata el tratamiento con grazoprevir/elbasvir (Zepatier®) durante 12 o 16 semanas –dependiendo de los resultados del test de resistencias basal– añadiendo ribavirina ajustada al peso para los pacientes con genotipo 1a naive y pretratados con interferón pegilado más ribavirina (IFN-PEG + RBV) y polomorfismos basales en la NS5A; para los pacientes con genotipo 1a o 1b pretratados con un régimen basado en un inhibidor de la proteasa del VHC junto con IFN-PEG + RBV; y para los pacientes con genotipo 4 pretratados con IFN-PEG + RBV.

Del total de los 177 hombres con el VIH diagnosticados de infección crónica por el VHC, un total de 122 participantes fueron incluidos en el ensayo. Del resto, 34 recibieron tratamiento fuera del ensayo; 11 tenían un genotipo distinto al 1 o al 4; 6 pacientes tenían contraindicaciones para recibir el tratamiento; y los restantes se perdieron durante el seguimiento o no quisieron participar en el estudio.

Los participantes en el ensayo tenían una mediana de edad de 46 años; la mayoría (88%) eran caucásicos y todos excepto uno estaban tomando terapia antirretroviral. Los pacientes habían sido diagnosticados de hepatitis C una mediana de 3 años antes de entrar en el estudio y un 79% tenía un estadio de fibrosis F0-F1, lo que indica la enfermedad hepática apenas tenía afectación. Solo un 6% tenía un estadio de fibrosis hepática F3-F4.

Los genotipos predominantes fueron el 1a (67%) y el 4 (26%) documentándose el genotipo 1b en un 7% de los participantes. La carga viral del VHC fue relativamente baja a nivel basal (865.279 UI/mL).

Los resultados muestran que todos los pacientes excepto uno lograron respuesta virológica sostenida 12 semanas tras la finalización del tratamiento –RVS12; que se considera la curación de la infección por el VHC–, lo que supuso una tasa de RVS12 de 99,2%. El hombre que no respondió (0,8%) se trató de un paciente naive con genotipo 4 del VHC que, aunque mantuvo una buena adherencia, tuvo un recidiva de la carga viral tras finalizar el tratamiento.

El tratamiento con grazoprevir/elbasvir se mostró bien tolerado sin que se registraran efectos secundarios graves ni interrupciones debidos a la medicación. Un 29% comunicó efectos secundarios relacionados con la medicación (fatiga, diarrea, náuseas/vómitos y prurito).

En el estudio 68 hombres habían comunicado mantener prácticas sexuales sin preservativo con parejas ocasionales. Uno de los aspectos más importantes tras la eliminación del VHC en pacientes en situación de alto riesgo –como algunos hombres que participan en sesiones de ChemSex– es prevenir la reinfección por el VHC. Por esta razón, en la segunda fase del estudio, de los 68 hombres que revelaron practicar sexo sin preservativo con parejas ocasionales, un total de 51 aceptaron participar en una intervención conductual basada en la técnica del counselling motivacional.

Un 65% de estos hombres señalaron el sexo anal sin protección como potencial factor de riesgo de VHC; solo un 30% comunicó compartir parafernalia para la inyección o la inhalación de drogas. Un 29% comunicó el uso de juguetes sexuales o la práctica del fisting como potenciales factores de riesgo de VHC. De entre los 51 hombres que aceptaron realizar la intervención conductual, 40 comunicaron consumir drogas, principalmente metanfetamina (43%) y GBL/GHB (57%).

La primera sesión de la intervención se centró en las respuestas emocionales a los problemas de sexo seguro; la segunda versó sobre posibles soluciones individualizadas; la tercera se centró en desarrollar un plan de reducción de riesgo personalizado; y, por último, la cuarta sesión se trató de una reflexión sobre la importancia de lograr el objetivo (la curación de la hepatitis C) y de cómo mantenerlo.

La tasa general de cumplimiento de la intervención fue elevada (90%), de los 51 participantes, 46 completaron las cuatro sesiones de la intervención conductual. 

La tercera fase del estudio duró 9 meses (del 1 de marzo al 31 de octubre de 2017. Durante esta fase se volvió a realizar el cribado de ARN del VHC para comprobar si se había producido alguna reinfección desde la curación. Los resultados del cribado muestran que, hasta a fecha, no se ha producido ninguna reinfección por el VHC.

Los resultados de este estudio muestran cómo una intervención basada en el diagnóstico, tratamiento e intervención conductual resulta efectiva en el abordaje de la infección y la reinfección por el VHC en hombres gais, bisexuales y otros HSH con el VIH que se encuentran en una situación de riesgo elevado. El tratamiento resultó muy eficaz y se mostró seguro y bien tolerado por los participantes. Resulta especialmente remarcable la elevada aceptación de la intervención conductual entre la población de mayor riesgo del estudio.

Fuente: Aidsmap / Elaboración propia (gTt-VIH)
Referencia: Braun D et al. High SVR12 rates with grazoprevir/elbasvir +/- ribavirin for 12-16 weeks guided by genotypic resistance testing among HIV/HCV coinfected MSM in the Swiss HCVree trial. 16th European AIDS Conference, 25-27 October, Milan, abstract PS9/4, 2017.

Nicca D et al. Doing the impossible: an e-health-assisted counselling intervention to reduce risk in HCV-reinfection in men who have sex with men. 16th European AIDS Conference, 25-27 October, Milan, abstract PE25/24, 2017.

martes, 7 de noviembre de 2017

ABX464 PUEDE REDUCIR LOS RESERVORIOS DEL VIH Y SER UTILIZADO EN ESTRATEGIAS DE CURACIÓN( AUNQUE NO ES SEGURO QUE RETRASE EL REBOTE VIROLÓGICO SI SE SUSPENDE EL TRATAMIENTO ANTIRRETROVIRAL

EACS 2017: ABX464 podría reducir los reservorios del VIH y ser utilizado en estrategias de curación

Sin embargo, no parece que retrase el rebote virológico una vez se interrumpe el tratamiento antirretroviral
Francesc Martínez - 06/11/2017

Según los resultados de un estudio presentado en la Conferencia Europea del Sida (EACS 2017), celebrada recientemente en Milán (Italia), el fármaco en investigación ABX464 estimularía la eliminación del VIH de las células infectadas, aunque sin retrasar el tiempo transcurrido hasta el rebote virológico tras interrumpir el tratamiento antirretroviral.
ABX464 es una molécula pequeña capaz de unirse a la proteína Rev (reguladora del virión, en sus siglas en inglés), una proteína encargada de llevar el material genético del virus integrado en el núcleo de las células infectadas al citoplasma, donde se replica y que, por tanto, favorece la reproducción del VIH. Tras unirse ABX464 a Rev, el material genético no puede salir de forma eficiente del núcleo y no se producen virus viables, aunque sí que se producen unas pequeñas proteínas que migran a la superficie celular y pueden indicar a las células inmunitarias que esa célula está infectada y es necesario eliminarla.
Este mecanismo favorecería que las células con infección latente fueran siendo eliminadas por el sistema inmunitario, reduciendo los reservorios, que son los responsables de que hoy en día no sea posible curar la infección con fármacos antirretrovirales. El tratamiento solo logra el control virológico, por lo que, al interrumpirlo, el VIH escondido en el núcleo celular produce un rebote virológico al cabo de unos días.
En un estudio anterior, ABX464 ya había mostrado su capacidad para reducir la carga viral en un pequeño estudio. En él, 4 de los 6 participantes que recibieron la dosis más elevada de fármaco (150mg diarios) experimentaron una reducción de más de 0,5log copias/mL.
Esta primera prueba de concepto llevó al diseño del presente estudio de fase IIa, de distribución aleatoria y controlado por placebo.
Un total de 30 personas con el VIH que llevaban un mínimo de 8 semanas en tratamiento antirretroviral con una monoterapia formada por darunavir (Prezista®, también en Rezolsta®) potenciado fueron incluidas en el estudio. Otro criterio de inclusión fue tener una carga viral inferior a 50 copias/mL.
Los participantes llevaban en tratamiento antirretroviral una mediana de 5,6 años y eran mayoritariamente hombres de etnia blanca.
Las personas incluidas fueron distribuidas aleatoriamente a añadir a su tratamiento una dosis diaria de ABX464 (de 50 o 150mg) o placebo. El estudio se diseñó a doble ciego. A los 28 días del inicio todos los participantes interrumpieron totalmente el tratamiento hasta que su carga viral subiera por encima de las 1.000 copias/mL, momento en el cual cada participante debería volver al tratamiento antirretroviral.
El estudio midió los niveles de ADN viral celular integrado y de ADN viral celular total al inicio del estudio, en el día 28 y en el momento de rebote virológico.
Un total de 8 participantes habían recibido una dosis de ABX464 de 50mg cuando una revisión del protocolo incrementó la dosis diaria de todos los participantes –excepto, evidentemente, en el caso de quienes tenían placebo– hasta los 150mg.
Un total de 26 participantes siguieron el tratamiento durante los 28 días. Dos personas de las 8 del grupo con placebo y 2 de las 20 con ABX464 interrumpieron el tratamiento antes de los 28 días. Las interrupciones en el grupo con ABX464 se debieron a rebote virológico prematuro y a eventos adversos.
Tras 28 días de tratamiento, 8 de las personas del grupo con ABX464 fueron clasificadas como respondedoras (el 53%), habiendo obtenido una reducción en el ADN del VIH celular total superior al 25% (media del cambio de -186 copias de ADN viral por millón de células mononucleares de sangre periférica [PBMCs, en sus siglas en inglés]), algo que no obtuvo ninguno de los pacientes del grupo con placebo. La media de la reducción entre los respondedores fue del 38%.
En cinco participantes del grupo con ABX464 y en dos del grupo con placebo los niveles basales de copias de ADN viral celular total por millón de células mononucleares de sangre periférica eran muy bajos (inferiores a 50 copias/mL), por lo que fueron excluidas del análisis.
Los niveles de ADN del VIH aumentaron un promedio de 67 copias ADN viral/millón PBMCs en 7 participantes del grupo con ABX464 (los no respondedores).
El ADN viral celular total al inicio osciló entre 146 copias/millón PBMCs y 961 copias/millón PBMCs. No se observó una correlación entre dichos niveles y el grado de respuesta.
En cuanto al ADN viral celular integrado (supuestamente el más vinculado a la replicación viral), se observaron reducciones de más del 25% en 7 de las 17 personas con ABX464 (de una media de -131 copias/millón PBMCs) y en dos de las que recibieron placebo (de una media de -41 copias/millón PBMCs). La reducción promedio entre los respondedores fue del 55%.
A pesar de estas reducciones en el ADN del VIH, no se observó que ABX464 produjera un retraso en el tiempo hasta el rebote virológico una vez interrumpido el tratamiento, lo que supondría que la reducción del reservorio fue insuficiente para afectar a la velocidad de restablecimiento de la viremia.
Los efectos secundarios más frecuentes fueron dolor abdominal y dolor de cabeza (en ambos casos con intensidad de leve a moderada). Solo una persona interrumpió el tratamiento por efectos adversos (concretamente dolor abdominal).
Tras la finalización del presente estudio, se han diseñado nuevos estudios con períodos de seguimiento más largos (84 días) y que tendrán el objeto de maximizar la reducción de los niveles de ADN viral. Sus resultados ayudarán a establecer el futuro de ABX464 en el contexto de la investigación dirigida a la curación de la infección por el VIH.
Fuente: Aidsmap / Elaboración propia (gTt).

Referencia: Vandekerckhove L et al. ABX464 decreases total HIV DNA in PBMCs when administered during 28 days to HIV-infected patients who are virologically suppressed. 16th European AIDS Conference, 25-27 October, Milan, abstract PS 1/7, 2017.

UNA EFICACIA SUPER POSITIVA DE LA VACUNA NONAVALENTE FRENTE AL VPH( VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO) PERO SOLO ANAL,YA QUE ES MUY BAJA LA PROTECCIÓN DE FORMA ORAL....

EACS 2017: Elevada eficacia de la vacuna nonavalente frente el VPH en hombres con el VIH e infección anal por el VPH

Sin embargo, la vacuna ofrecería una protección más baja frente a la infección oral por el virus del papiloma humano
Marta Villar - 03/11/2017

La vacuna nonavalente frente al virus del papiloma humano (VPH) podría proteger a tres cuartas partes de los hombres con el VIH e infección anal por el VPH. Este efecto protector también se podría producir en aproximadamente un tercio de los hombres con infección por el VPH en la cavidad oral.  Estos son los resultados de un estudio presentado durante la 16 edición de la Conferencia Europea del Sida (EACS 2017), que se celebró la semana pasada en Milán (Italia).
El cáncer anal es uno de los cánceres de origen infeccioso más frecuentes en personas con el VIH. La infección por aquellos tipos de VPH llamados “de alto riesgo” pueden producir lesiones intraepiteliales escamosas de alto grado (HSIL, en sus siglas en inglés) y, si progresan, cáncer anal, aunque es cierto que en muchas ocasiones dichas lesiones se resuelven de forma espontánea sin tratamiento. De acuerdo con los investigadores del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas en Roma (Italia), las personas con el VIH tienen una incidencia entre 15 y 25 veces mayor de desarrollar cáncer anal asociado al VPH y una incidencia tres veces superior de sufrir carcinoma escamoso de cabeza y cuello que la población general.
La vacunación antes de iniciarse sexualmente es una estrategia efectiva para prevenir el cáncer anal y cervical, pero una vez ya se ha iniciado la vida sexual se considera que la efectividad preventiva decae rápidamente. Sin embargo, algunos estudios han apuntado hacia cierto papel preventivo de la vacunación frente al VPH en hombres gais y otros hombres que practican sexo con hombres (HSH) (véase La Noticia del Día 10/03/2016).
Hasta el momento, han sido tres las vacunas aprobadas para el VPH: Cervarix®, que proporciona protección frente a los subtipos de alto riesgo 16 y 18 del VPH (que pueden provocar cáncer de cuello de útero y ano); Gardasil®, que protege frente a los subtipos de bajo riesgo 6 y 11 (que causan verrugas genitales) y los subtipos 16 y 18 del VPH; y la nueva vacuna Gardasil 9® está destinada a la prevención de un amplio rango de subtipos del VPH entre los que se incluyen el 6, 11, 16, 18, 31, 33, 45, 52 y 58 (véase La Noticia del Día 11/01/2017).
Con el fin de evaluar la incidencia del VPH en el canal anal y la cavidad oral, así como los factores predictores de la infección oral del VPH en los hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con otros hombres (HSH) con el VIH, un grupo de investigadores italianos llevaron a cabo un estudio en las unidades de infecciones de transmisión sexual de Roma. Los participantes del estudio, realizado entre febrero de 2015 y abril de 2017, completaron una entrevista y dieron muestras orales y anales para la prueba del VPH.
Un total de 395 hombres se incluyeron en el estudio. La mediana de edad fue de 44,4 años y el 92% era de origen caucásico. La mayoría de ellos (95,7%) estaba tomando tratamiento antirretroviral y el 88,1% tenía la carga viral inferior a 40 copias/ mL. La gran mayoría (86,3%) había adquirido el VIH a través de las relaciones sexuales con otros hombres mientras que el 8,4% lo contrajo en relaciones sexuales con mujeres. Los participantes llevaban como mediana 6,8 años viviendo con el VIH y la mediana del recuento de células CD4 era de 705 células/mm3. Aproximadamente la mitad de los inscritos (47,3%) actualmente eran fumadores, mientras que el 17,5% lo fueron en el pasado. Los hombres gais, bisexuales y otros HSH reportaron una mediana de 100 compañeros sexuales a lo largo de la vida.
Del total de los 395 hombres inscritos, 79 hombres (20%) obtuvieron un resultado positivo para el VPH en la cavidad oral de los cuales 57 (72%) dieron positivo a un solo tipo de cepa y 21 (27%) a múltiples subtipos. Los investigadores calcularon que 23 de los 78 hombres con infección oral por el VPH (29,5%) podrían haberse protegido por la vacuna nonavalente.
En relación con la infección anal por el VPH, 329 hombres (83%) obtuvieron un resultado positivo de los cuales 63 (19,1%) eran portadores de un solo tipo de virus y 266 (80,9%) de varios subtipos. Según los investigadores, el 76,9% de los hombres que obtuvieron un resultado positivo para el VPH anal podrían haber estado protegidos por la vacuna nonavalente. Entre el total de los hombres que obtuvieron un resultado positivo en VPH oral o anal, solamente 71 (21,6%) obtuvieron un resultado positivo en los dos test. Entre los que estaban doblemente infectados, 59 (83,1%) tenían subtipos del VPH completamente diferentes lo que indica que el tiempo o la ruta de infección fue diferente.
Tras realizar el análisis de regresión logística los expertos identificaron tres variables fuertemente relacionas con la infección por el VPH en la cavidad oral:
  • Fumador activo frente exfumador o no fumador (cociente de probabilidades ajustado [CPA]: 1,63; intervalo de confianza del 95% [IC95]: 0,97- 2,72; p=0,063
  • Haber tenido más de 5 parejas sexuales en el pasado año frente a no haber tenido  ninguna o solo una [CPA]: 2,46; [IC95]: 1,34-4,53; p=0,004
  • Recuento de células CD4 inferior a 200 células/mm3 frente a recuentos más elevados [CPA]: 15,46; [IC95]: 2,96- 80,81; p=0,001).
Teniendo en cuenta estos resultados, los investigadores del estudio recomiendan el cribado del VPH tanto en la cavidad oral como en el canal anal en los hombres gais, bisexuales y otros HSH con el VIH y así como valorar la vacuna nonavalente en esta población.

Fuente: NATAP / Elaboración propia (gTt-VIH)
Referencia: Vergori A, Piselli P, Garbuglia A, et al. Multi-site HPV infection in HIV-positive men. 16th European AIDS Conference. October 25-27, 2017. Milan. Abstract PS7/4.

Centers for Disease Control and Prevention. HPV vaccines: vaccinating your preteen or teen. https://www.cdc.gov/hpv/parents/vaccine.html

lunes, 30 de octubre de 2017

ENCUESTA EUROPEA ( EMIS 2017) PARA HOMBRES QUE TIENEN SEXO CON HOMBRES....PINCHA EN EL LINK DE COLOR AZUL PARA ACCEDER A LA MISMA....

Se pone en marcha la Encuesta Europea por Internet para Hombres que tienen Sexo con Hombres (EMIS 2017)

Con ella se pretende detectar necesidades y establecer recomendaciones, especialmente en lo relativo a la prevención y control del VIH y otras ITS
Francesc Martínez - 30/10/2017

Dentro del proyecto paneuropeo ESTICOM (sondeos y formaciones europeas para mejorar la salud de la comunidad HSH, en sus siglas en inglés), se ha puesto en marcha la segunda fase del sondeo EMIS (Encuesta Europea por Internet para Hombres que tienen Sexo con Hombres), conocida bajo el nombre EMIS 2017. El proyecto ha sido financiado a través del Programa de Salud de la Comisión Europea 2014-2020.

La primera fase de EMIS fue realizada en 2010 y contó con la participación de más de 13.000 hombres gais y otros hombres que practican sexo con hombres (HSH) españoles (más de 180.000 en el total de Europa). Entre sus principales hallazgos destacaron la discriminación aún existente en nuestro entorno por la orientación sexual (más del 40% refirieron haber experimentado algún episodio en los 12 meses anteriores a su participación), el grado de uso del preservativo en las relaciones sexuales y la caracterización de la prevalencia de uso de drogas recreativas, el VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS).

El principal objetivo de EMIS 2017 es profundizar en lo ya evaluado en 2010 y generar datos útiles para poder planificar los programas sobre prevención y atención del VIH y otras ITS, además de observar la evolución de cada país en estas áreas comparando los resultados de 2017 con los de 2010.

Otros aspectos que permitirá describir el sondeo serán las prácticas de riesgo de transmisión del VIH, las necesidades en prevención y el uso de los servicios de cribado del VIH y otras ITS por parte de los HSH. Entre los nuevos aspectos que cubrirá la encuesta se incluyen el ChemSex (el uso intencionado de drogas en las relaciones sexuales) y la profilaxis preexposición frente al VIH (PrEP). El ChemSex ha generado una gran preocupación en los últimos años como consecuencia de los potenciales problemas asociados al consumo problemático de drogas en las sesiones de sexo. Tanto es así que algunas ciudades como Barcelona y Madrid han incorporado el abordaje del ChemSex entre sus planes de salud pública.

Mientras que a nivel de cada uno de los países se contempla que EMIS 2017 será una herramienta clave para el diseño de programas estatales, en el plano internacional puede tener más interés como análisis de la evolución de la epidemia del VIH y de los datos epidemiológicos del resto de ITS, así como también para evaluar el impacto epidemiológico de las diversas pautas políticas, culturales y de provisión de servicios.

El perfil de participante en el sondeo es el de todo aquel hombre gay, bisexual u otro hombre (incluidos hombres transexuales) que se sienta atraído por hombres. En cuanto a la edad, el criterio de inclusión es haber alcanzado la edad legal para tener relaciones sexuales en el país donde se resida. Un total de 50 países de la región europea participan en el sondeo, que ha sido traducido a 33 idiomas.

En la encuesta se pregunta principalmente sobre las relaciones, la vida sexual, los riesgos, las precauciones y el uso de los servicios de salud. Se tarda unos entre 15 y 25 minutos en cumplimentarla y puede realizarse a través del ordenador o de cualquier dispositivo móvil con conexión a internet. La encuesta cumple con los estándares actuales de protección de datos, por lo que la participación es completamente anónima y confidencial.

Se puede acceder a la encuesta a través del siguiente enlace: www.emis2017.eu.